Batuz toma el relevo de Emaús en la recogida gratuita de muebles de Intxaurrondo

Si tienes muebles o enseres de los que quieres deshacerte en Intxaurrondo, Loiola o Martutene, llama a Batuz para que los recojan gratuitamente en tu domicilio.Batuz Gizarte Fundazioa es la misma entidad que hasta ahora conocíamos como Emaús Gizarte Fundazioa (Traperos de Emaús de Gipuzkoa). No se trata de una organización nueva, sino de un cambio de nombre e identidad corporativa.

Según explica la propia fundación, el cambio responde a varios motivos:

Reforzar una identidad propia en Gipuzkoa. Hasta ahora compartía la marca Emaús con más de 400 organizaciones independientes repartidas por el mundo, lo que generaba confusión sobre quién era exactamente la entidad guipuzcoana.

Reflejar una nueva estrategia iniciada en 2024, en la que quieren poner más énfasis en la transformación comunitaria, además de su tradicional labor de inclusión social y economía circular.

El nombre Batuz hace referencia a la idea de «unir», «sumar» y «construir colectivamente», y busca reforzar su vinculación con el territorio y con el euskera.


En cuanto a su actividad, prácticamente sigue siendo la misma:

Recogida de muebles, ropa y aparatos eléctricos.

Reutilización y venta de segunda mano.

Formación e inserción laboral de personas en riesgo de exclusión.

Gestión de servicios sociales y proyectos de economía circular.


Lo que no cambia es que Batuz sigue formando parte del movimiento internacional Emaús. El cambio afecta a la marca con la que opera en Gipuzkoa, pero mantiene su pertenencia a esa red internacional y continúa colaborando con ella.Emaús (ahora Batuz Gizarte Fundazioa en Gipuzkoa) ha desarrollado durante décadas una importante labor social, pero también ha estado rodeada de algunas polémicas. Conviene distinguir entre hechos acreditados y críticas u opiniones.

En relación a Batuz antes Emaús, han surgido algunas polémicas.

Adjudicación de contratos públicos. Al gestionar servicios municipales de recogida de muebles, ropa y residuos, en ocasiones ha recibido críticas de empresas competidoras o de grupos políticos sobre la forma en que se adjudicaban algunos contratos. No obstante, esos servicios han seguido licitándose por las administraciones públicas.

Condiciones laborales. Algunos sindicatos han denunciado en distintos momentos cargas de trabajo, salarios o aspectos de la organización laboral, especialmente en la empresa de inserción vinculada a Emaús. Como ocurre en otras entidades del tercer sector, ha habido negociaciones y conflictos laborales puntuales.

Cambio de nombre a Batuz. Algunas personas interpretaron que el cambio buscaba alejarse de la marca Emaús. Sin embargo, la fundación sostiene que la razón principal fue disponer de una identidad propia en Gipuzkoa, ya que la marca Emaús es compartida por cientos de organizaciones independientes en todo el mundo. La entidad mantiene que sigue vinculada al movimiento internacional Emaús.

Debate sobre subvenciones y financiación pública. Como otras entidades sociales que prestan servicios públicos, ha sido objeto de debate político por las ayudas y contratos que recibe de ayuntamientos y otras administraciones, aunque ello no implica por sí mismo ninguna irregularidad.


No consta que el cambio de nombre se deba a una investigación judicial, una condena o un escándalo. La explicación oficial es que responde a un proceso estratégico y de renovación de la organización iniciado en 2024 y culminado en 2026.