
La presencia de un rebaño de ovejas en el parque de Ametzagaña fue una de las iniciativas más controvertidas impulsadas por el gobierno municipal de EH Bildu en San Sebastián. El proyecto piloto de ecopastoreo, puesto en marcha durante el mandato de Juan Karlos Izagirre, pretendía utilizar una quincena de ovejas para mantener la hierba de dos hectáreas del parque mediante un sistema de pastoreo controlado.
Sin embargo, la iniciativa apenas duró unas semanas. Tras el cambio de gobierno municipal, la nueva concejala de Espacios Públicos, Marisol Garmendia (PSE-EE), ordenó la retirada inmediata del rebaño y el desmontaje del vallado instalado en la zona, argumentando que el parque debía recuperarse íntegramente para el uso y disfrute de la ciudadanía.
La decisión respondió también al fuerte rechazo vecinal que había suscitado el proyecto. Más de un millar de personas firmaron en contra de la instalación del rebaño, al considerar que limitaba el uso de uno de los principales parques periurbanos de la ciudad, especialmente frecuentado por quienes pasean con sus perros. El cierre de parte del recinto, mediante un vallado electrificado de baja intensidad, fue uno de los aspectos más criticados.
Desde el nuevo gobierno municipal se defendió que la experiencia incumplía las ordenanzas municipales relativas a la presencia de animales en régimen de estabulación o semiestabulación en parques públicos. Asimismo, Marisol Garmendia denunció que no existía un contrato formal que regulase la prestación del servicio y criticó la gestión realizada después de que una de las ovejas apareciera muerta y permaneciera varios días sin ser retirada.
Por su parte, el anterior ejecutivo de EH Bildu había justificado el proyecto asegurando que permitiría reducir los costes de mantenimiento del parque mediante un sistema de gestión más sostenible y respetuoso con el medio ambiente. No obstante, sus detractores consideraron que el ahorro económico era muy reducido y cuestionaron tanto las condiciones higiénico-sanitarias como la ocupación de un espacio público destinado al ocio ciudadano.
Finalmente, el rebaño regresó a la explotación de su propietario, se retiró el vallado y Ametzagaña volvió a recuperar la totalidad de sus 38 hectáreas para el uso público. El episodio quedó como una de las decisiones más simbólicas del cambio de gobierno municipal y como uno de los debates medioambientales y vecinales más recordados de aquellos años en San Sebastián.
Ardiak Ametzagañara heldu zirenean: parkeko polemikarik gogoratuenetako bat
Gaur egun zaila egiten da irudikatzea, baina Ametzagañako parkean ardi saldo bat ibili zan behin belarra jaten, Udalak martxan jarritako artzaintza ekologikoko proiektu baten barruan. EH Bilduren udal gobernuak, Juan Karlos Izagirreren agintaldian, bultzatutako ekimen haren helburua zan belarguneak modu naturalean mantentzea, makinaria gitxiago erabiliz.
Proiektu pilotua parkeko 38 hektareetatik bitan jarri eben martxan. Horretarako, eremua hesitu egin eben eta hamabost bat ardiko saldoa eroan eben bertara, belarra modu naturalean zaindu eta mantentzeko.
Hasieratik bertatik, baina, ekimenak auzotarren kontrako erantzun handia eragin eban. Parkea egunero erabiltzen eben herritar askok ez eben begi onez ikusi aisialdirako gune baten zati bat hesitzea, batez be txakurrakaz ibiltzen ziranentzat. Horrez gain, kezka sortu eben higiene kontuek, tentsino txikiko hesi elektrifikatuak eta parke publikoaren zati baten erabilera mugatzeak.
Azkenean, mila sinadura baino gehiago batu ziran ardiak kentzeko eta parkea barriro herritarren erabilerarako libre izteko eskatuz.
Udal gobernua aldatu ostean, PSE-EEk amaiera emon eutson esperientziari. Marisol Garmendia Espazio Publikoetako zinegotziak ardiak kentzeko eta hesia desmuntatzeko ag

















