

BLOG KOLEKTIBOA
Parkeko banku zahar batean,
haizeak orri baten modura dantzan,
zuri-beltz geratu da iraganaren jostailua,
panpina bat, begiak galduta hodeietan.
Behin ume baten barrea zinen,
esku txiki batzuen sekretua,
besarkadetan bero,
tximeleta baten modura zaindua.
Orain, bakardadea zure mantazko ohe,
hostoak zure ilean pausatzen dira,
eta inork ez daki nork utzi zintuen,
ezta zergatik joan zen barrea.
Zuk ez duzu negar egiten,
baina ilunabarrean,
iruditzen zait, isilpeko malko bat
erortzen dela zure betazaletik behera.
Eta parkean dabilen haurrik ez da gelditzen,
ez da gehiago jostailua,
baina bertan zaude oraindik,
maitasun zaharren oroigarri, ixilik eta leun.

Una buena noticia para el barrio: el Ayuntamiento ha dado luz verde a la cubierta del Parque Sagastieder, atendiendo así una propuesta ciudadana presentada en el marco de los presupuestos participativos de 2024.
Esta nueva cubierta destaca por su diseño innovador y funcional, que podremos comparar con las estructuras ya instaladas en otros parques de la ciudad. La propuesta busca no solo proteger del sol y la lluvia, sino también mejorar la estética y el uso del espacio durante todo el año.
Celebramos que, esta vez, la voz de las y los vecinos haya sido escuchada. Gracias a todas las personas que han impulsado y apoyado esta iniciativa.
Podemos comparar la propuesta para Sagastieder con la de otros parques de la ciudad.





Jai herrikoiak ospakizun kolektiborako uneak dira. Musika, dantza, gastronomia eta tradizioek komunitatea poztasun eta elkartasun giroan biltzen dute. Hala ere, festa giro euforikoaren erdian, gizartean oraindik bizirik dirauten arazo larriei buruz gogoeta egiteko aukera ere badago, hala nola genero-indarkeria.
Emakumeen aurkako indarkeria ez da gelditzen jaien garaian; are gehiago, zenbait kasutan larriagotu egiten da. Alkoholaren gehiegizko kontsumoak, jendetzak, jarrera matxisten normalizazioak eta espazio publikoen kontrol faltak arriskuak handitu ditzakete emakumeentzat eta genero-aniztasuneko pertsonentzat. Begirada sarkorrak, iruzkin iraingarriak, baimenik gabeko ukituak, kale-jazarpena edo eraso fisiko eta sexualak gertakari ohikoegiak dira, zoritxarrez.
Festa testuingurua baliatzea kontzientzia pizteko ez da festa hondatzea: duintzea baizik. Jaiak espazio seguruago eta inklusiboago bihurtzea guztion ardura da: gizartearena, erakundeena eta kulturanena. Zergatik ez sentsibilizazio-kanpainak, mezu argidun seinaleak, arreta-gune moreak edo antolatzaileentzako eta segurtasun-indarrentzako prestakuntza programak antolatu?
Horrez gain, genero-mandatuak zalantzan jartzen dituzten eta harreman osasuntsuak sustatzen dituzten hezkuntza emozional eta afektiboak sustatzea funtsezkoa da. «Ez» dela «ez», baimena ezinbestekoa dela eta errespetua negoziatzen ez dela irakastea gazteriari oinarri sendoak eskaintzea da, indarkeria desagerrarazteko bidean.
Jai herrikoiak komunitate gisa garenaren isla dira. Izan daitezela, halaber, izate nahi dugunaren isla: beldurrik gabe eta berdintasunean gozatzeko aukera izango duen gizarte baten isla.
Asteburu honetan Intxaur Jaiak ospatuko dira, jai batzordeak edozein sexu-abusu salatzeko puntu morea bezalako neurriak hartu ditu. Guztion nahia da salatu beharreko gorabeherarik ez gertatzea. Hori izango litzateke albisterik onena.


Informazio gehiago esteka honetan:
Atención chica!
Las fiestas populares son momentos de celebración colectiva. Reuniones donde la música, la danza, la gastronomía y las tradiciones invitan a la comunidad a compartir alegría y pertenencia. Sin embargo, en medio de la euforia festiva, también se abren espacios para la reflexión sobre problemáticas que siguen latentes en nuestra sociedad, como la violencia de género.
La violencia contra las mujeres no se detiene durante las fiestas. Por el contrario, en muchas ocasiones se agrava. El consumo excesivo de alcohol, las aglomeraciones, la normalización de conductas machistas y la falta de control en espacios públicos pueden aumentar los riesgos para mujeres y disidencias. Miradas invasivas, comentarios ofensivos, tocamientos no consentidos, acoso callejero e incluso agresiones físicas o sexuales, son hechos que lamentablemente no son ajenos a estas celebraciones.
Aprovechar el contexto festivo para generar conciencia no es arruinar la fiesta: es dignificarla. Hacer de las fiestas espacios más seguros e inclusivos es una tarea colectiva que requiere compromiso social, institucional y cultural. ¿Por qué no incluir campañas de sensibilización, señalética con mensajes claros contra el acoso, puntos violeta de atención o capacitación para organizadores y fuerzas de seguridad?
Además, es clave promover una educación emocional y relacional que cuestione los mandatos de género y promueva vínculos respetuosos. Enseñar que «no» significa «no», que el consentimiento es imprescindible y que el respeto no se negocia, es sembrar en la juventud una base firme para erradicar la violencia.
Las fiestas populares son el reflejo de lo que somos como comunidad. Que también sean el reflejo de lo que queremos ser: una sociedad donde cada persona pueda disfrutar con libertad, sin miedo y con igualdad. La comisión de fiestas de las Intxaur Jaiak ha comunicado que habrá un punto morado para denunciar cualquier incidencia al respecto. Esperemos que en este sentido el balance de las fiestas sea positivo y no se registre ninguna denuncia.
San Joan Jaiak. Ekainaren 23an Etxepare plazan. 22:00etan sua piztuko da eta udari ongietorria emango diogu.


https://intxaurrondo.org/encuesta-de-opinion/
intxaurrondo.org lanza una encuesta para conocer las preocupaciones de sus vecinos
Queremos escucharte: participa en la encuesta sobre los problemas que más nos preocupan en Intxaurrondo.


Para sorpresa de algunos desde hace unos días están apareciendo en una de las calles del barrio, concretamente en la calle Extremadura, motos de baja cilindrada, alguna vandalizada, y que están abandonadas en la calle, ocupando espacios de aparcamiento. A día de hoy ya son tres, a la imagen nos remitimos. Avisada la Ertzaintza, no se han tomado medidas al respecto y uno se pregunta. ¿Ante una situación así, nosotros como ciudadanos que podemos hacer?.
✅ 1. Contactar con la Guardia Municipal de Donostia
Son quienes tienen competencia directa en el uso indebido del espacio público, talleres ilegales, ruido, residuos, etc.
Teléfono: 092 (desde Donostia) o 943 481 212
Correo electrónico: udaltzaingoa@donostia.eus
Puedes pedir intervención inmediata si hay motos desguazadas, aceite derramado, chatarra o sospechas de delito.
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✅ 2. Enviar una queja o denuncia al Ayuntamiento de Donostia
Puedes hacerlo online a través del servicio de participación ciudadana:
📝 Formulario de quejas y sugerencias:
https://www.donostia.eus/home.nsf/0/Quejas_y_Sugerencias
En el formulario, elige la opción relacionada con “limpieza”, “ocupación de vía pública” o “actividades molestas”.
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✅ 3. Llamar al Departamento de Medio Ambiente (si hay vertidos)
Si observas derrames de aceites, acumulación de residuos peligrosos o suciedad:
Teléfono: 010 (si llamas desde Donostia) o 943 481 000
También puedes notificarlo en el mismo formulario de quejas anterior.
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✅ 4. Contactar con Ertzaintza (si hay sospecha de robo o delito)
Si crees que puede estar relacionado con motos robadas o actividad delictiva (desguace ilegal, tráfico de piezas, etc.), llama a:
Ertzaintza (Policía autonómica): 112 (emergencias) o 943 538 300 (no urgente, comisaría de Donostia)
Consejos adicionales:
Cuanta más documentación aportes (fotos, ubicación exacta, matrículas si las hay, horarios…), más efectiva será la actuación.
Puedes hacer la denuncia de forma anónima si lo prefieres.
Cada noche, cuando la ciudad se apagaba y las luces de los escaparates se volvían reflejos mudos en el asfalto mojado, aparecía él. Nadie sabía su nombre. Solo lo conocían como «el hombre del contenedor».
Con un abrigo raído que parecía cargar la memoria de muchos inviernos, y una linterna sujeta con cinta a su muñeca, se acercaba al mismo contenedor verde detrás del supermercado. No pedía limosna, no hablaba con nadie. Solo se agachaba, alzaba la tapa como quien abre una caja de secretos, y comenzaba a buscar.
Los niños lo miraban desde las ventanas, con mezcla de temor y fascinación. Los adultos cruzaban la calle cuando lo veían. “Un loco”, murmuraban. “Un vagabundo más.”
Pero nadie sabía la verdad.
Él no buscaba comida. Ni latas, ni ropa, ni un rincón seco donde dormir.
Buscaba recuerdos.
Cada noche, su linterna iluminaba objetos pequeños, olvidados entre bolsas y cartones: una postal sin sello, un osito de peluche sin un ojo, una libreta con dibujos de un niño que quizá ya creció. Los tomaba con delicadeza, como quien recoge flores raras en un bosque, y los guardaba en su mochila.
Tenía una teoría: las cosas que la gente tira no siempre están rotas. A veces, solo están llenas de historias que duelen demasiado para conservar.
En un rincón del parque, bajo un viejo árbol hueco, había construido una especie de altar secreto. Allí colocaba sus hallazgos. Cada objeto tenía una vela, una historia que él reconstruía con paciencia: “Este peluche era de alguien que tuvo pesadillas… esta carta fue escrita pero nunca enviada… este anillo fue arrojado cuando terminó el amor.”
No era un loco. Era un coleccionista de lo que el mundo deseaba olvidar.
Una noche, el contenedor estaba vacío. Por primera vez, nada. Ni una nota, ni un botón suelto. Se sentó al borde, con la linterna apagada.
Y por primera vez, lloró.
Tal vez —pensó— el mundo ya no tenía más recuerdos que perder.
O tal vez, alguien más había comenzado a buscarlos también.

(Para los que han preguntado por privado, si es un montaje fotográfico, deciros que no, sucedió sobre las 20,00 h. para asombro del personal que pasaba por allí)

🎉 Intxaur Jaietako kartela prest dugu jada! 🎉
Ekintza-programa osoa prest dago, eta giro onean, musikan eta tradizioan murgiltzeko asteburu bikaina dugu aurretik.
📅 Ekainaren azken asteburua
📍 Primerako unea elkarrekin ondo pasatzeko!
🙌 Animatu, parte hartu eta bizi jaiak!
Tras reiterados problemas con el edificio de la AEMET, su abandono por parte del Gobierno de España, y su posterior ocupación, acompañado de destrozos y varios incendios, el Gobierno central decidió ceder el inmueble al Gobierno Vasco. Como parte de esta cesión, se procedió a dejar el edificio reducido a su estructura de hormigón, quedando únicamente el esqueleto del mismo.
Actualmente, el Gobierno Vasco ha transferido la titularidad del edificio al Ayuntamiento, y nos encontramos a la espera de que se tome una decisión respecto a su futuro uso o destino.





