Diez años de Intxaur Jaiak: un aniversario que mira al pasado para construir el futuro


Las Intxaur Jaiak celebrarán este año una edición muy especial. Las fiestas que se han consolidado como una de las principales citas del barrio, cumple una década de trayectoria y sus organizadores han decidido aprovechar la ocasión para recordar a quienes, años antes, mantuvieron viva la tradición de celebrar y compartir en las calles.
Mucho antes de que las Intxaur Jaiak se convirtieran en una realidad, la plaza Sagastieder acogía otra iniciativa popular que durante años reunió a vecinos y familias del barrio. Aquel proyecto, conocido como Kaldero Jaun, nació gracias al impulso de un grupo de residentes que apostaron por crear espacios de encuentro y convivencia en una época en la que la participación vecinal era el principal motor de muchas actividades culturales.
Aunque aquellas celebraciones desaparecieron por el agotamiento de sus organizadores y la falta de relevo en ese momento, su recuerdo permaneció entre quienes participaron en ellas. Precisamente esa memoria colectiva fue una de las semillas que, años más tarde, contribuiría al nacimiento de las actuales Intxaur Jaiak, concebidas como una forma de recuperar la vida comunitaria y reforzar los lazos entre generaciones.
Por este motivo, la organización ha preparado un reconocimiento público a las personas que hicieron posible aquella experiencia pionera. Durante el acto inaugural de las fiestas se recordará su contribución y el papel que desempeñaron para mantener vivo el espíritu festivo del barrio.
La conmemoración del décimo aniversario incluirá también un gesto cargado de simbolismo. Los organizadores prevén plantar un nogal en un espacio del barrio, una iniciativa que pretende dejar una huella permanente de estos diez años de recorrido. El árbol, además de hacer referencia al nombre de las fiestas, se convertirá en un elemento vivo que crecerá junto a la comunidad y servirá como recordatorio del esfuerzo colectivo que ha permitido consolidar el proyecto.
Con esta mirada al pasado y una apuesta clara por el futuro, las Intxaur Jaiak quieren celebrar no solo una década de actividad, sino también la capacidad de los vecinos para mantener vivas las tradiciones y seguir construyendo espacios de encuentro y participación. Entre los recuerdos que afloran en este décimo aniversario destaca el agradecimiento a quienes, de forma totalmente altruista, dedicaron tiempo, esfuerzo e ilusión para hacer posible aquellas primeras celebraciones vecinales. Nombres como Roberto, M.ª Carmen, Miguel, Tinin, Ramón, Javi, M.ª José o Esther forman parte de una larga lista de personas que trabajaron desinteresadamente en la organización de actividades, la preparación de los espacios y la coordinación de unas fiestas que dejaron una profunda huella en el barrio.



Su compromiso, junto al de muchos otros vecinos y vecinas, permitió construir un proyecto colectivo basado en la participación, la convivencia y el trabajo comunitario. Gracias a aquella implicación, varias generaciones pudieron disfrutar de un espacio festivo que contribuyó a fortalecer los lazos vecinales y el sentimiento de pertenencia al barrio.

Desde la organización de las Intxaur Jaiak quieren trasladar un reconocimiento especial a todas esas personas que, muchas veces desde el anonimato, hicieron posible que la ilusión se transformara en realidad.

Gracias a Mikel Gasca, siempre atento y con su cámara preparada para recoger la actualidad de Intxaurrondo, hoy podemos compartir las imágenes de este merecidísimo homenaje.

Su trabajo desinteresado permite conservar la memoria de muchos de los acontecimientos que se celebran en el barrio y acercarlos a todos aquellos que no han podido asistir.

Desde Intxaurrondo.org queremos expresar nuestro más sincero agradecimiento a Mikel Gasca por hacernos llegar este vídeo y por su constante colaboración, documentando con profesionalidad y generosidad la vida de nuestro barrio. Eskerrik asko, Mikel.



Mila esker guztioi. Vuestra dedicación y generosidad forman parte de la historia del barrio y del legado que hoy continúa vivo.